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SIGUE SIENDO VERANO...

No tengo un plan trazado, ni he imaginado nunca una trayectoria con una meta. A veces creo que necesito la inseguridad y la indecisión, como otros precisan de seguridad y certidumbres. Y por eso espero. Espero.
Javier Marías.

(...)

Nada tenqo que contar, aunque sé que me queda todo por decir. Ha sido un año de blog, ha sido estupendo. Hoy, mi mente está en blanco. Mi mirada perdida, aún está por ser encontrada. Ya se verá. A la vuelta, ya se verá, en qué ha ido a posarse este tiempo de verano. De momento, me recojo en mi tiempo, descanso en el olvido, y también, en todos los sonidos que sostienen mis recuerdos. A la vera de un río, sin destino, me he ido a quedar. Y espero... mientras me pierdo en el sonido del agua y me dejo arrastrar por la infinitud de su cauce.

Os dejo una sonrisa.





** Gracias NoSurrender.

PUES ESO...

... ATREVÁMONOS.

Vida. Comunicante. Activa. Transformadora. Unidad de acción. Consciencia de la vida. A la vida la unidad le viene de la experiencia. Vivir es actividad incesante aun en la quietud. Transparencia. Búsqueda. Aceptación y resistencia. Transformación y perseverancia. Accion y conservación. Tú y yo. Género y número. Matemática y gramática. Intuición y evidencia. Cosntrucción y reconstrucción. Recuerdo y olvido. Permanecer y decir adiós. Ruido y silencio. Ser y no-ser.

TODAS LAS MIRADAS DEL MUNDO.


TU PALABRA

Miradas y silencios sostenidos
que no encuentran reposo
en ninguna mirada
ni en palabra inhabitada.

Risas que no nos dicen nada,
extraño en nosotros
esos sonidos que retumban
sin ser entendidos por el alma.

Mi casa habitada por el silencio
y por la sencillez de tu palabra
que sigue teniendo el mismo eco
desde el día en que fue pronunciada.

Silencios que son miradas,
miradas que son silencio.
Y detrás, tan sólo una palabra,
de sencillez arrolladora.

Me gusta tu silencio,
ese, el que habitas con tu mirada.
(...)

EN SEPTIEMBRE

Hoy hemos celebrado un día emocionante: ha sido el primer día de colegio, de nuevo colegio. Todo han sido risas, carrerillas e incógnitas. Con los nervios, hemos llegamos demasiado pronto. Así que para hacer amena la espera, nos hemos tomado una infusión juntas en el bar de la esquina. Es emocionante para ella; todo. No puedo recoger en palabras lo percibido, se me quedan cortas. Se quedan pequeñas ante la mirada de mi hija, ante esa mirada que sostenía a la vez, nada más entrar al patio, el miedo de la incertidumbre y la alegría de los retos nuevos. Equilibrio absoluto en esos ojos de tan solo nueve años. Pude percibir, en un segundo, la mujer adulta que será; el semblante serio que siempre sostendrá su mirada, y el brillo, el brillo que la alegría le da a esos ojos.

Esa estampa me hizo regresar mucho tiempo atrás, al lado de mi padre unas veces, otras, al lado de mi madre. También iba con mi ilusión y con mis miedos de su mano. Hoy, al dejar a la peque en el cole, no he podido evitar el recuerdo de quienes tanto me han dado. Y me sentí en mitad de un río, ante ese caudal que me ha dado todo, y al que con mi esfuerzo intento devolver al menos, la mitad de lo recibido. Me intuyo en mitad de la corriente, ahí, firme, repitiendo a diestra y siniestra que aquello que se ha posado sobre la rama del árbol es un gorrión. Lo repito mil veces, a veces con poca paciencia, pero lo digo, que aquello que se ha posado en la rama, es un precioso gorrión. Y sonrío. Y me intuyo cómodamente instalada en el enorme privilegio que es esto de tener que repetir mil veces que aquella cosa preciosa que se ha posado en la rama, es un gorrión. Un milagroso gorrión. Y que he nacido para ello, para repetir mil veces que sí… que aquello es un gorrión… aunque a veces salga mi carácter cascarrabias, sé que sí, que estoy donde debo.

Y también sé que éstos, son años de felicidad. Que siempre querré volver a este día, a este primer momento del curso, a esta comida en la que al lado de mi hija y de mis padres, he brindado por este año que comenzamos. Aquí siempre se comienza el año en septiembre.

Y siempre querré volver a este día… sí.