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UNA MUJER EN FUGA





¨Lo que sorprende es la mirada. Como ocurre con algunos rostros no hay convergencia entre el ojo izquierdo y el ojo derecho. En su caso, mientras el ojo derecho se muestra alegre y tiende la vista hacia afuera para ver, el izquierdo se retrotrae y parece guardar una cierta tristeza y soledad. Reflejo de dos actitudes que convivirían siempre en el ánimo de la escritora, luchando entre sí; el esfuerzo por preservar la propia alegría, su permanente sonrisa en el rostro iría de la mano con la melancolía del que siente no tener a nadie en el mundo. Una mirada, en fin, mucho más sombría de la existencia; que se alzaría dominante en su obra literaria.¨

¨Frágil, pálida y exánime siguió siendo una criatura hermosa hasta el final. Y algo de aquella tierna magia y atractivo que podía emanar de su figura y de sus palabras se mantuvo firme, a pesar de todos los fantasmas que siembran una vida truncada. Al morir, pudo descansar de la vida, y por fin, de la literatura.¨

DRIVE ALL NIGHT

... conducir toda la noche. Y tú a mi lado. La conversación de nuestro silencio habitaría en verdad aquello que somos. Lo que exactamente somos. Almas gemelas que buscan rozar la eternidad; tocar un poco de razón para esta sed que nos convierte en ángeles caídos. A menudo pienso en tu alma. A menudo.

Me gustaría conducir toda una noche y que tú estuvieras a mi lado; sería como encontrar la seguridad que no tienen mis ojos en la noche. La noche. El tiempo oscuro del alma. La no-palabra.Y tú y yo atravesando esa carretera sin destino con los faros de nuestro coche. Dos faros. Paralelos. Encaminados. Hermanados. Ir a la busqueda de un poco de sentido para esas emociones que no encuentran ni sosiego, ni palabra que las repose. Hay canciones que...

Hay canciones.

Siempre pienso en ello.

Don´t cry, don´t cry...  don´t cry now...baby,..
... tienes mi amor.



FIEBRE


... y no te habías ido del todo. Y como siempre, llegabas en el momento exacto; en el de la salvación. Qué tendrán tus palabras. Qué tendrá esa fiebre que sólo puede ser frenada por la palabra. La palabra.

Escuché una entrevista, tu voz, tu ritmo... cuando entonces nada había sido tragado por el silencio. El silencio. Qué miedo hay detrás de ese silencio, ese que nos deja sordos cuando ya no se oye la voz que era un mundo. Grito. Aullido silenciado por la palabra. Tu palabra. La palabra de esa fiebre que nos hace habitar mundos ficticios que no por irreales son menos verdad. La verdad. 

Atrapados en la madeja del tiempo buscamos insistentemente el hilo del que tirar. Enhebramos nuestra mente al sonido de tus palabras, Hilamos poco a poco pensamientos Vamos tejiendo el silencio. En tu palabra, el consuelo de otra voz, de otra vida, de otras emociones... quizá parecidas a las nuestras, quizá no... Consuelo. Volver a la barca que nunca naufraga. Habitar la palabra perdida. Colocar las palabras que nos defienen, una por una. Alegría y dolor.

Gracias por la palabra. Don. Regalo. Consuelo.Verdad. Gracias por la voz. 

No te mueras todavía... ritmo, costura, ventana, huerto, cuento, barca, fiebre... MADRE.

Cuántas palabras me has dejado. Y con qué consuelo me aferro a ellas. Fiebre, ventana, huerto, retahílas, sueño, reloj, interlocutor, hilo... madre, mamá, mami... consuelo.

No... no te habías ido. A pesar del silencio.






EL MUNDO DE LA POSIBILIDAD.

"LA LOCURA TIENE UN NIVEL SUPERIOR AL DE LA CORDURA". Juan Goytisolo. 



Siempre que nos enfrentamos al éxito, cuando habitamos y trabajamos la posibilidad, hay un segundo, tan sólo un segundo, en que habitamos el fracaso. No puede ser de otro modo cuando ya se ha vivido. Cuando uno ya se ha caído y levantado otras veces. Sin embargo, el ser humano es un misterio. A pesar de los fracasos, seguimos siendo capaces de habitar la posibilidad desde la luz de la esperanza. Es sorprendente ver al ser humano levantarse, mirar al horizonte, y ponerse en camino de nuevo. Siempre ya con cierta falta de cordura; cual Quijote, miramos el horizonte del día que empieza, y sin haber perdido ninguna de nuestras locuras, volvemos al camino a la hora del alba. Ilusión. Intemperancia. Y lo hacemos a pesar de esos segundos presentidos del fracaso, que a modo de Sancho Panza, le intenten dar cordura, inteligencia y mesura a nuestra ilusión.

Sí, cuando uno ya ha vivido, cuando uno ya se ha levantado varias veces del suelo a lo largo del camino, uno vuelve a caminar. Y sabe que la soledad que habita, siempre, siempre, será consuelo. Cual Quijotes, salimos al camino una y mil veces, con nuestra pequeña mochila de posibles sin olvido, con nuestra fortaleza de fracasos vividos, y con una medida del yo clara en la retina de los ojos. Vivir es eso, ir descifrando el alma que somos. Y desde ella, salimos de nuevo al camino. Es así, sólo el camino es significado y la locura los zapatos con los que damos un primer paso de nuevo. Es así. Una y otra vez. Volveremos a plantar nuestra casa en los campos de destrucción que hemos pisado. Volveremos a intentarlo. Nada es tan tenaz como la esperanza. Es capaz de vencer cualquier miedo, incertidumbre, abismo que se le enfrente. Sin armadura. ¡Ah... esa nacionalidad cervantina!




GIGANTES.


Te vi grande, sereno, triste, agradecido y esperanzado. Me puse a tu lado, siempre quiero estar a tu lado, siempre. Me gusta acompañarte a todo, en todo escenario que te duela quiero estar yo, en los que sonrías, también.Tu sombra de gigante es el pilar más seguro que la vida me ha otorgado. Lo ha hecho durante años, y aún estás. Soy una privilegiada. Cuánto te quiero. Cuánto te necesita aún mi debilidad. Qué enormemente pequeña soy, y qué feliz a tu lado.

Te he visto despedir a tus hermanos con inmensa serenidad, gratitud y dolor. Las personas generosas son serenas, eso pienso cuando te veo, cuando te observo, cuando te pienso. Saben traspasar los límites de la vida, las despedidas y el dolor. Saben que cualquier límite es el inicio de algo mejor. Que hay que traspasar fronteras aparentes para llegar a lo incomprensible. Tu eres así, una atalaya que lo mira todo con serenidad. Una torre vigía que no pierde el sentido, el significado ni el tesón de sus pasos cuando el dolor parece no dar sentido a nada en el camino.

Quiero ser como tú; sólida, grande, alegre y generosa. Quiero para mí tu sombra de gigante; he de comenzar pues a ser más generosa, humilde y constante.Te quiero, papá.



EL MUNDO DE AYER




"El mundo de ayer" es el título de un libro que me gustó muchísimo. Durante estos días lo he recordado intensamente. La verdad es que leer cualquier libro de Stefan Zweig es un lujo, pero estos días ese título ha estado de forma muy presente en mi pensamiento. 
  
Stefan desde su palabra, se va despidiendo de la seguridad, del mundo aprendido. Es un conmovedor relato que se convierte en testimonio de lo que fue Europa y de lo que la vida de cada uno de nosotros es. Es la narración de momentos y circunstancias de su vida; de la pérdida de su mundo confortable, de toda certeza, de la seguridad y sus referencias. El recuerdo de ese "mundo de ayer" que ya no existe nos deja ante un totall desasosiego, ante la inseguridad, ante la ausencia de esos pilares _algunos muy silenciosos_ que apalancabann nuestra vida imperceptiblemente, que la sostenían feliz, alegre y firme. El mundo de ayer tiene siempre el sonido de la pérdida. Es un duelo. Una incógnita. Un misterio.

Estos días he pensado que independientemente de las circunstancias históricas que nos toque vivir, independientemente de que nuestro mundo social e histórico permanezca invariable o no, todos nos vamos despidiendo de nuestro "mundo de ayer" que _unas veces lentamente y otras de forma inesperada_, se va transformando en un recuerdo, en una ausencia, en un vacío. Poco a poco lo que sostiene silencosamente nuestra vida va desapareciendo. 

Llega un día en que la nostalgia por el mundo de ayer es una realidad; y entonces darías más de lo que crees por poder volver a vivir, tan solo un ratito, de nuevo allí. Yo siempre querré volver un ratillo allí, a tu casa.

No me he podido despedir de ti. No te he podido cuidar. No estaba cerca. No sabía que las cosas se iban a desencadenar así, tan rápido. Nadie lo sabíamos. Es una quemadura en el alma no haberme podido despedir de ti. 

En tu casa ya no estarás y yo necesito aún que sigas estando allí. Para sonreír, para cobijarme en el pasado que me contabas y que yo no conocí, para acercarme más aún a mi padre, para sonreir a tu lado, para ver fotos antiguas, para que me contaras cosas, para ser más yo. 

Me gustaba hablar contigo de las cosas que son importantes y de las que no. Es un dolor rotundo tu ausencia, saber que ya no estarás cerca, que no nos saludaremos a primera hora de la mañana, que ya no estarás para charlar un ratito, para reirnos un ratito. Porque si hay algo intenso que recuerdo de ti, es la risa. Conversábamos así, a ratillos y la que saltaba. 

Cómo me ha gustado siempre entrar en tu casa. Qué ganas he tenido siempre de ir a mi casa de verano cuando sabía que tú ya te habías instalado en la tuya. La palabra casa es tremenda; ahora que ya no estás yo me siento con una casa menos; con todo eso menos que la palabra casa con tan solo nombrarla nos evoca. Cómo me gustaba ir a verte, y qué angustia no haberlo hecho más. No poder hacerlo más.

Con tu ausencia se instala en mi vida una inseguridad tremenda, una inseguridad que yo no conocía. Es tremendo saber que ya no estás. Yo no sabía de esta tristeza. Todo parece más natural cuando se habla, sí, es ley de vida... pero los sentimientos no saben de leyes cuando se vive. A los sentimientos, a la realidad, le importa tres pimientos las leyes. 

Has estado en mi vida de una manera intensa y silenciosa. Yo nunca me atrevía a decirte lo que me gustaba estar a tu lado por timidez. Me resulta muy cursi decir a la gente lo que me importa, lo que la necesito, lo que me gusta. Mi palabra era más un ir a preguntarte si querías que te fuera por el pan, de ir a hablar de cualquier tontería, de ir a buscar un poco de consuelo por pequeñas contrariedades, de buscar un libro que seguro te entretendría. Me duelen intensamente las veces que no fui, las ocasiones en que tenía pensado ir a tu lado para hacer o decir esto o lo otro, pero no fui. Me duele el tiempo que me dejé enredar por  cosas tontas, me duele el tiempo que no gasté a tu lado. Unas veces por imaginar que era mal momento, otras porque estabas ya acompañada, otras porque simplemente te imaginaba descansando, otras por no molestar.... 

Cómo me duele mi renuncio a la consciencia de la verdad. Esta incapacidad de no saber decir a la gente lo que me importa. No, yo no sé hablar de emociones sin llorar, lloro por todo. Por eso las más de las veces me callo después de haber estado un rato intentándo decir lo que siento. No quiero ser ridícula. Maldita timidez, ahora me duele a pesar de que sé que por muchos años que me dieran, nunca te lo habría podido decir. Mi incapacidad obraría de igual modo. 

Recuerdo con emoción las cosas que me decías. Me hablabas de lo importantes que son algunas cosas, y de cómo a veces luego te arrepientes de no haber hecho esto o lo otro. Yo no le daba importancia, pero claro, tu eras más sabia. Hoy a mi me duele eso mismo; no haberte dicho lo que me gustaba ir a tu casa, de loque me alegraba sentir la cercanía de tu presencia. ¿Lo notarías? Ojalá sí. Ojalá lo notaras y te callaras. Ojalá percibieses y te gustase mi alegría por tu presencia Ojalá. Que lo notaras como noto yo la alegría de mi sobrina una vez que nota mi presencia en su escenario. Pero no lo sé. Yo nunca dije nada de todo esto. Si sé de lo que nos quisiste, eso sí. Y de este tremendo dolor que es la nostalgia por tu presencia, el dolor por ir perdiendo pilares del mundo de ayer; el mundo de la seguridad. 

Los tíos y tías que son como tú aportáis con vuestra presencia una seguridad infinita en vuestros sobrinos, una seguridad de incalculable valor. Sois una casa, un hogar más. 

 El mundo de ayer... qué tremendo regalo. Mi querida tía, has sabido estar intensamente en la retaguardia; silenciosa y sonriente. Has sido un tremendo ejemplo de paciencia, solidez emocional, estabilidad, fortaleza y valentía. Has sonreído en todos los momentos difíciles de tu vida; conversadora, abierta, alegre. Has sabido aceptar las debilidades, defectos y contrariedades de quienes te rodeaban. Nos has querido a todos sin más, sin pedir más que nuestra felicidad y alegría, fuera como fuera esta. No somos conscientes del pilar enorme que es en nuestra vida tener cerca a nuestros tíos. No somos conscientes hasta que un día de silencio, ya no están. Sabes que ya no van a estar. Y sientes entonces que tienes una casa menos. 

Una presencia silenciosa sostenía mi mundo y ya no está. Sé que estarás de otro modo, pero aún no puedo sentirlo. El modo en que yo encontraba tu presencia ha desaparecido y de momento no tengo otro; sólo una angustia tremenda en el corazón. Sólo siento tu hueco y me duele demasiado. Vivimos el día a día sin ser conscientes de las personas que nos dan seguridad porque nos la han estado dando siempre con su presencia. Es tan constante, que no eres capaz de imaginar que cuando deaparezcan, con ellas caerá todo tu mundo; el mundo de ayer, el mundo de la seguridad, el que te sostenía. Siento un dolor sin consuelo y miedo. Aún me quedan hilos aquí que me sostienen, que serenan mi dolor con la palabra de la esperanza, de la serenidad, de la alegría por la vida que mi tía tuvo. Pero esos hilos un día desaparecerán, serán invisibles. Tía, quiero que sientas un abrazo muy fuerte, allá donde estés. Cuida de todos nosotros como lo hiciste aquí; desde esa presencia tuya silenciosa y alegre. Sigue cuidando especialmente a mi padre. Te echamos de menos.

DECIR MADRE.





 Fuente de la fotografía; @NatGeoSpa

Este niño iraquí perdió a su madre. La dibujó en el suelo y duerme por la noche junto a ella. Hablar de ser madre es un infinito inalcanzable. Qué misterio tan enorme se encuentra en cada uno de los momentos de la  vida en los que hemos gritado: ¡mamá! Y la seguirás llamando aun cuando ella ya no te pueda contestar. Gracias madre, por todo eso tan grande que has metido en tan sólo cuatro palabras; MAMÁ..

Feliz día a todas las madres que son presencia, que han llenado la vida de sus hijos con su silueta, su mirada, sus gestos; que han llenado de contenido el tiempo cuando ni siquiera ese tiempo existía. ORACION  también por las madres que no tuvieron oportunidad de llenar esa palabras que son pura presencia. También por sus hijos.

Decir madre es un misterio, se mire por donde se mire. Se intuye aunque te pases por su presencia o no-presencia durante tan sólo un segundo. GRACIAS MAMÁ.





Este es mi escondite de niño. 
Aquí puedo decirte mamá, que me he encontrado con la mano asiendo el aire y mirando hacia arriba sin ver más que nubes. 
Aquí te quiero decir mamá, que el adorarte no era obedecerte sin más. 
Aquí puedo decirte, mamá, que me arrepiento del tiempo que no te di. 
Aquí te confieso mamá, que soy como tú me hiciste. 
Aquí te suplico mamá que vivas para siempre. 
Aquí te juro mamá que siempre te he amado. 
Aquí te agradezco mamá tu alejamiento tan cercano a mi. 
Aquí te aseguro mamá, que siempre me has ayudado. 
No te pido que vuelvas, porque nunca te has ido. 
No te dibujaré a ti para que nadie sepa nuestro secreto. 
Señalaré tu esencia en el aire, y te besaré. 
Acurrucaré lo que soy en tu pecho. 
Dúrame siempre aunque parezcas ausente. 
Yo haré que sientas el amor de esta pequeñita obra tuya. 
(Juanpe) 


(Y esta magnífica canción la dejó Sese cuando pasó por aquí.)


GRACIAS :))))

INJUSTICIAS.


Esta pequeña ventana hoy se convierte en un homenaje a quien fuera una excepcional persona. A una mujer que tuvo claro el concepto de ser humano, que no se quedó impasible, temerosa e inmóvil ante un mundo injusto, cruel y abismático. Ella es el más fiel ejemplo de que si somos algo, es acción. Nuestras acciones nos definen

Sus pequeños ojos sostuvieron el mundo. Irena Sendler arriesgó su tiempo y decidió entregárselo a los más débiles, a los anulados, a los olvidados, a los desterrados. A todas esas personas que se vieron espoliadas, a las que se les arrebató incluso la dignidad. Su labor es una muestra más de que un grano de arena, puede construir el mundo. Su vida valiente no ha tenido el reconocimiento merecido, por eso quiero que mi ventana, en un pequeño gesto, se lo conceda.

En el año 2007  fue propuesta para recibir el premio Nobel de la Paz, pero no fue seleccionada. Se lo llevó Al Gore por unas diapositivas sobre el calentamiento global. Ojalá su presencia humana no caiga en el olvido, pues sin duda, su capacidad debiera ser ejemplo para los que vivimos en un mundo que sigue siendo cruel. Sirvan mis palabras de pequeño homenaje.


La vida de esta heroína ha sido llevada a la pequeña pantalla por la CBS en The Courageous Heart of Irena Sendler, donde ha sido interpretada por la ganadora de un Oscar, Anna Paquin.

«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.» Irena Sendler.

Irena Sendler salvó a 2.500 niños del Gueto de Varsovia.